Han pasado 12 años….

Y parece que fue ayer en mi memoria.

Es verdad que hay fechas en las que uno recuerda minuto a minuto todo lo que sucedió; y el 11 de marzo es uno de esas fechas. Esa mañana  parecía ir tan monótona como la de el día anterior, carretera y manta escuchando a Gabilondo en su programa matinal como de costumbre. Pero, todo parece alterase sobre las ocho, un atentado con bombas en unos trenes de cercanías. según pasan los minutos aumentan los fallecidos como la espuma, no salgo de mi asombro!!

Las horas de ese día trascurren extrañas, todo el mundo con los que trato o me cruzo, al igual que yo, también lo parecen, estamos como idos, atónitos por los acontecimientos, cruzando miradas sin hablar y sin comprender, nadie parece dar crédito de lo que sucede. Tengo sensaciones raras, quiero llamar por teléfono a todos mis conocidos, saber de ellos, no paro de pensar en mi hijo pequeño (por aquellos entonces) y en mi mujer que se pasó la mañana en la cola del centro de transfusiones.

Después, y ya en casa, veo una y otra vez las imágenes impactantes que salen por la tele. No soporto los atentados, nunca los he soportado, me llenan de rabia, de enfado, de ira e insomnio, y este concretamente superaba con creces todas estas sensaciones. Seguidamente aparecen la política y los políticos con sus idioteces, diferencias e intereses. Pero aquí no voy a entrar.

Mi recuerdo a todas las victimas de los atentados.