Adiós querido Maxi …

Pues sí. Parece mentira. ¡Quién nos lo iba a decir!. También Maxi se nos ha ido. Es una de esas personas que, salvando las diferencias existentes entre un miembro de tu propia familia, deja un vacío en tu vida que jamás se podrá llenar. Fué también una gran pérdida en su día cuando nuestro querido Tomás nos dejó hace ya muchísimo tiempo. Este, el tiempo, se ha encargado de borrar (al igual que lo hará con Maxi) ese impacto sentimental que deja la pérdida de una persona con el empuje, carisma y otros adjetivos que no se pueden expresar. Sin embargo, y no cabe la menor duda, siempre permanecerán en un rincón de nuestra memoria.

Un ser entrañable al que nos gustaba hacer de rabiar. Formaba parte de esa mala costumbre que hay (sobre todo en los pueblos) de hacer “sufrir” al más débil. Queríamos ver como se nos cabreaba. Ahora, eso sí. ¡Que nadie nos tocase a Maxi!. ¡¡eeeyyyy chiquinine…!! le gustaba siempre decir.

Si Maxi. Fuiste un icono en Hinojosa de San Vicente y pueblos aledaños.  Te echaremos de menos.

¡¡Luis Moraleda, estás acabado!!